Maripily: "De la puerta de mi casa para adentro soy una madre"

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Maripily: "De la puerta de mi casa para adentro soy una madre"

La puertorriqueña, que en estos días concursa en Mira quién baila, nos cuenta cómo ha sanado las heridas de su divorcio y asegura que en la intimidad no es como se muestra en la TV.

Foto: Mezcalent

Además de aprender nuevos pasos de baile, Maripily Rivera espera que la pista de Mira quién baila sea una vitrina para conocer a un nuevo galán. “Vamos a ver si Dios me trae a alguien que me quiera a mí, quiera a mi hijo y no sea tan celoso”, dice la modelo y empresaria puertorriqueña de 35 años. Y añade entre risas: “Ojalá que me vea en pantalla y diga: ¡Esa trigueña me encanta!”.

Y es que aunque el año pasado surgieron rumores de romance con el presentador mexicano Rodolfo Jiménez, Rivera asegura que sólo son amigos. “Nosotros nada que ver, nunca hubo romance”, asegura sobre Jiménez, quien también negó públicamente los rumores. “Es un hombre encantador, pero no. Sólo somos amigos”.

Tras finalizar su sonado divorcio con el ex pelotero puertorriqueño Roberto Alomar, Rivera —madre soltera— dice haber sanado las heridas de esta ruptura concentrándose en su hijo y su carrera, pero aún se muestra cautelosa en asuntos del corazón. “Estoy arisca a enamorarme”, dice, y cuenta que dedica sus horas libres a su retoño Joe Joe, de 10 años. Lo lleva a montar bicicleta o a sus prácticas de fútbol en Miami. “No quiero que este tiempo para mi hijo nadie me lo quite. Estoy concentrada ahora en lo que quiero lograr”.

Ganar el concurso de baile tendría un gran significado para Maripily, ya que parte del dinero que ganaría si resulta triunfadora sería donado a la organización March of Dimes, que ayuda a bebés prematuros y sus familias.

Rivera vivió momentos inciertos cuando su propio hijo —fruto de una relación previa a Alomar— nació prematuro. “Mi nene pesó una libra y cuatro onzas pero lo superó”, cuenta ella, quien también tuvo que afrontar la muerte inesperada de su madre en esa época. “Lo más importante es el amor que le tengas a tu hijo, olvidarte de las tristezas. Cuando él nació hacía dos meses que yo había perdido a mi madre, que me la atropellaron cruzando la calle. Me concentré en ese bebé que necesita a su mamá las 24 horas, que estaba en una incubadora. Yo me dediqué a él. El es mi bendición y mi fuerza”.

A pesar de la imagen tan sensual que proyecta, Rivera asegura ser una mujer sensible. “Aunque en pantalla me puedan ver como una mujer frívola, sexy, que lo único que hace es enseñar, yo no soy así”, asegura ella. “De la puerta de mi casa para adentro soy una madre, una mujer entregada a su hogar”.

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