Marco Di Mauro: "La música soy yo"

Entretenimiento

Marco Di Mauro: "La música soy yo"

El cantautor italiano, quien interpreta junto a Maite Perroni el tema "A partir de hoy", pisa fuerte en la industria de la música con su primera producción discográfica,Algo que me faltaba

Marco Di Mauro
Foto: Cortesía Warner Music Latina

Su papá jamás le había pegado, es más ni siquiera le había gritado, pero a los 8 años le dio una bofetada tan fuerte, que la impresión, más que el dolor lo retuvo en su habitación por un par de días. Y es que su papá no lograba entender por qué su hijito de 8 años se llevó la guitarra del centro juvenil que quedaba cerca de su casa. El niño tampoco entendía que aquella chiquillada era un hurto. "La verdad, lo único que quería era tocar la guitarra. Me parecía mágico el hecho de sacarle música. Y veía la guitarra desde la ventana de mi habitación. La guardaban en la esquina del patio interno. Un día llegué hasta la puerta, otro entré al patio y otro al fin me paré al lado de la guitarra. Como no había nadie, la agarré y eché a correr", comenta el cantautor italiano Marco Di Mauro, cuyo disco, Algo que me faltaba, ya obtuvo oro en México y su canción "A partir de hoy", –que interpreta junto a Maite Perroni– es el tema de la telenovela Triunfo del amor (Univisión), lo ha dado a conocer en toda Latinoamérica.

Después de aquel episodio, tanto el papá como el pequeño entendieron que habían actuado mal. "Al tercer día mi papá me dijo: 'ven, tengo algo para ti'. Me regaló mi primera guitarra. Desde ese día no he parado de tocar y cantar. Unos meses después construí una batería con cartones, botellas y cuanto desperdicio que hacía ruido al golpearlo con un palito. Volvía locos a todos en mi casa", recuerda entre risas el cantautor, quien a pesar de haber soñado la vida entera con ser músico profesional, no se le dio en un trinar de dedos.

"Siempre canté, siempre viví por la música, pero no para la música. Cuando estaba en la escuela secundaria tenía una banda. En esa época, mi padre me pidió que estudiara una carrera formal en la universidad. Me pidió que lo complaciera en eso y que después quedaría libre para hacer lo que yo quisiera".

Pero también por ésa época, viajó a México por primera vez. "Y fue una locura ¡Tuve todas las fiestas que se puede tener a los 19 años! La pasé muy bien y quedé enamorado de México", dice el cantautor italiano, quien esperó un año y medio para regresar a tierra azteca, pero esta vez en lugar de fiestas se topó de frente con la llamada ruta maya y la espiritualidad que aún encierran esos ancestrales parajes. Se fue involucrando también con la gente y su cotidianidad. Terminó trabajando en organizaciones no gubernamentales por varios años. "Estudié derecho porque me gusta defender a los demás". Lo enviaron a Italia. Tenía que abrir una sede de la ONG en Milán. "Era un trabajo precioso porque realmente estábamos haciendo algo por los demás. Tenía más de 30 personas a mi cargo y hacíamos un esfuerzo muy grande por recaudar fondos y hacer un trabajo productivo en favor de comunidades en Centroamérica y México".

Pero un buen día, el gerente social lo dejó todo por una pasión vieja: la música. "La gente pensaba que estaba loco. Algunos amigos me dijeron que hiciera terapia, que fuera al sicólogo. Otros me veían con compasión. Perdí la novia que tenía en aquel momento porque no entendió mi necesidad. Yo simplemente seguí hacia adelante". Hoy siente que no pudo haber tomado una mejor decisión.

"Yo soy una persona feliz. Me siento pleno. Hay gente que dice que la felicidad no existe, que no podemos alcanzarla. Yo creo lo contrario. Yo creo que la felicidad existe y la vivo", reflexiona Marco.

"Tomar la decisión definitiva no fue fácil, sobre todo para una persona como yo que viene de un pueblecito en Italia, un pueblo de 300 mil habitantes, donde la gente a veces hace lo mismo por generaciones. Aunque, muy en el fondo siempre supe que lo mío era la música. Yo soy la música", dice emocionado el cantautor, cuyo amor por la música se profundizó a través de su abuela, una figura emblemática en su infancia.

"Mi abuela era una mujer divina. Era cantante, aunque no lo hacía profesionalmente, pero era cantante. Desde muy pequeño ella me eneseñó que la música es felicidad, es expresión libre. Mi abuela hacía cualquier trabajo en la casa cantando. Yo me quedaba en un rinconcito observándola. Me quedaba maravillado con todo el sentimiento que me transmitía."

Esa capacidad de su abuelita de expresarse a través de la música es precisamente lo que busca Di Mauro con sus propias canciones. "Si yo logro que las personas sientan cuando me escuchan, lo mismo que sentía mi corazoncito de niño al escuchar a mi abuela, me voy a sentir muy realizado".

Escucha a Marco Di Mauro y Maite Perroni cantando "A partir de hoy"

no votos

que opinas

COMENTARIOS