Jennifer López, la entrevista

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Jennifer López, la entrevista

La estrella nos habla de su orgullo latino, su matrimonio con Marc Anthony y de cuándo viene el bebé

Foto: tony duran
Allí estaba yo, bailando con Jennifer López. Hace más de un año, un poderoso empresario de la música me invitó a una ultraexclusiva fiesta sorpresa que Jennifer López le estaba celebrando a su nuevo esposo, Marc Anthony, en su hogar de Long Island, NY. Fue una gran fiesta. Tocó Fat Joe. Víctor Manuelle estuvo genial. Y allí, relajada y feliz, estaba Jennifer López. Fue entonces que me sacó a bailar una de sus buenas amigas y al darme vuelta me encontré frente a la persona hispana más famosa del planeta y bailamos por lo que me pareció una eternidad. Ah, y como ya habrán escuchado, Jennifer baila bastante bien.

Sea lo que sea que uno piense –o más bien, lo que uno piensa que piensa de Jennifer López– no se puede negar el impacto cultural que tiene esta fuerza de la naturaleza sobre los hispanos. ¿Que odias sus películas? Bien. ¿No entiendes su música? OK. Pero a pesar de sus detractores, Jennifer López es relevante. Y mucho. "Nunca he tratado de ocultar que soy latina", me cuenta Jennifer después de una larga sesión fotográfica para People en Español en una sala privada de un gigantesco estudio en Hollywood. "Por eso pienso que los hispanos dicen: 'Ella es nuestra, anda por el mundo, pero nos pertenece a nosotros'. Y así es. Soy de la comunidad latina, y sí pertenezco a ellos. Eso es lo que soy".Y sus próximos proyectos cinematográficos parecen dar credibilidad a sus raíces latinas. Primero está su papel de Lauren Fredericks en la obsesionante cinta de Gregory Nava, Bordertown, sobre los asesinatos de las mujeres de Juárez. Pero de más importancia personal para Jennifer ha sido el rodaje de su proyecto soñado, El cantante, la película sobre la vida del legendario intérprete boricua Héctor Lavoe. "Comencé el proyecto en el 2002. Puchi, la esposa de Héctor, estaba trabajando el guión junto con el escritor David Maldonado. Puchi quería que yo la interpretara a ella en la película y lo leí. Llamé a Marc [Anthony], hablé con su representante y le dije: 'Mira, tengo este papel que sé que es idóneo para Marc y yo haré el papel de su esposa'. Cuatro años más tarde todo sucedió. Cuando rodamos la película ya estábamos casados –¡qué locura!".

Cuando Jennifer habla sobre su esposo, sus proyectos, su familia, sientes una felicidad sin complicaciones, una esencia orgánica que no está allí cuando la conversación cambia a temas más controversiales y reveladores. Tal como Madonna y Elizabeth Taylor en su época, todos quieren saber todo sobre Jennifer López: qué trae puesto, con quién sale, cómo se peina, cuándo llega el bebé. Y así hasta el infinito. No puede ser fácil ser la López todo el tiempo. "Creo que muchos no saben que tipo de persona soy", dice Jennifer. "Me ven reír, divirtiéndome y suponen: 'oh, tiene tanta ambición', pero la verdad es que soy una persona creativa, eso es lo que me motiva. Creo que la gente piensa que estoy motivada por el dinero y las cosas materiales. La realidad es que estoy en esto porque me gusta ser artista".

Jennifer López nació en El Bronx, NY, el 24 de julio de 1969. Hija de David, técnico en computadoras, y Guadalupe, maestra de preescolar (ambos nacidos en Puerto Rico), fue la segunda de tres hermanas. Al graduarse de secundaria, enfocó todos sus esfuerzos en ser artista. Las clases de baile fueron su prioridad mientras esperaba el momento de ser descubierta. Fue entonces, en 1990, cuando se dio a conocer como bailarina en el programa televisivo In Living Color. Aunque su debut en el cine fue en 1987, en un pequeño personaje ya olvidado en My Little Girl, su real boleto a la fama fue irónicamente cuando protagonizó, en 1997, a la asesinada cantante tejana Selena en la película del mismo nombre. Una interpretación tan verídica que Jennifer fue nominada para un Golden Globe como Mejor Actriz. Después de varias películas como U Turn (dirigida por Oliver Stone) y Out of Sight (con George Clooney), Jennifer causó sensación en el mundo de la música en 1999 con su primer álbum, On the 6. Luego, en el 2001, se convirtió en la primera mujer en tener en la misma semana una película (The Wedding Planner, con Matthew McConaughey) y un álbum (J.Lo) en primer lugar en las listas de popularidad y ventas.Entonces llegó Ben Affleck.

Aunque Jennifer López ya era una estrella internacional con películas taquilleras, sonados discos, y novios famosos, todo quedó eclipsado por el alud publicitario simplemente conocido en la prensa como Bennifer. Desde que Elizabeth Taylor y Richard Burton causaron sensación hace casi medio siglo con su relación, ninguna pareja ha cautivado tanto la imaginación del público y la prensa. Y como Taylor, Jennifer también tiene una lista de matrimonios y relaciones tormentosas en su haber. Ahí están para probarlo la impetuosa boda con el mesero cubano Ojani Noa, el corto matrimonio con el bailarín Cris Judd e incluso su largo romance con el rapero y magnate Sean Diddy Combs, por el cual hasta tuvo que pasar unas horas en la cárcel.

El haber sobrevivido la cegadora luz de los medios la hizo aún más interesante cuando bajó el telón y se casó sin alardes con Marc Anthony. "Tengo que confesar que mis pruebas y tribulaciones fueron difíciles, explica Jennifer. "Esa experiencia me motivó a buscar más tranquilidad, más honestidad, más bienestar en mi vida. Si no hubiera sido por esa experiencia, quién sabe lo que hubiera hecho, quién hubiera sido. Probablemente fuera todavía una buena persona, pero no en tan buen lugar como en el que estoy hoy".

Y, ¿cómo es ella? Eso es lo que quieren saber todos los que se enteran que la conozco. Hasta las más famosas celebridades me preguntan. Ni los famosos son inmunes a su hechizo. Jennifer López es tímida. Se siente cómoda en su propia (y perfecta) piel. Se fija en todo detalle a su alrededor. Tiene sentido del humor y una risa aniñada y contagiosa. Es muy profesional. En general es un paquete bien completo. Y, de alguna manera, Marc Anthony le hace buen complemento. "Ambos somos de Nueva York, ambos puertorriqueños, así que obviamente sentimos esa conexión desde el principio", me dice Jennifer con esa sonrisa suya. "La cosa es que –y todos se dan cuenta– que cuando entramos a un lugar juntos, ninguno de los dos podemos dejar de reírnos. Él aparenta ser un artista muy serio porque lo es; ha sido bendecido con mucho talento. Pero por ser tan serio y porque no concede muchas entrevistas, la gente no se da cuenta de que es una de las personas más cómicas que conozco". [IMAGE 5 LEFT]Jennifer ha tenido un día largo. El día de las fotos se despertó al amanecer para los ensayos de su próxima gira para promover su nuevo disco, y después de la entrevista tiene que regresar a bailar y bailar. "El mundo está fascinado con la cultura latina porque tenemos cierta pasión que no existe en otras culturas", explica Jennifer. "Tiene que ver algo con el ritmo que llevamos por dentro; es diferente a cualquier otro en el mundo".

Cuando le pregunto sobre asuntos más universales, empieza a hablar más que de costumbre. "La situación del mundo ahora me pone nerviosa", dice, nerviosamente. "No me gusta hablar de política porque me parece un poco extraño cuando las celebridades empiezan a hablar de política, pero al igual que todos los que tienen familia, me pregunto: 'Dios mío, ¿qué está pasando?'. No sé cuándo todo esto se va a terminar y cuándo va a cambiar. Un día vamos a mirar atrás y vamos a decir: 'Dios mío, ¿hicimos algo mal?' No quiero que eso suceda, pero creo que es lo que va a pasar".

Le pregunto a Jennifer lo que todos quieren saber: ¿Cuándo llega el bebé? "Qué bueno sería eso", dice con anhelo. "Sería de verdad bueno. Pienso que cuando pase, ocurrirá naturalmente".[IMAGE 6 LEFT]La miro con intriga al contemplar la perfección mítica de su cara y de nuevo toco el tema sobre lo mucho que Jennifer López como ícono cultural significa para los hispanos. Fíjense, para los que viven en Uganda o China, Jennifer López quizás sea la única persona hispana que conocen. "Es más difícil para nosotros –los hispanos–", dice Jennifer. "Seguro que lo es. Me doy cuenta de que represento a toda una cultura y por eso es que ahora soy más feliz, porque estoy más consciente de las decisiones que tomo".

Jennifer es directa sobre ser un modelo a seguir para millones de jóvenes. "No esperes que te den nada en bandeja de plata. Tenemos que luchar por todo en la vida", dice enfáticamente. "Es una cosa sentarse y decir: 'No hay esto y no hay aquello para nosotros'. Si hubiera tenido esa actitud, no hubiera llegado a donde he llegado. Haz que pasen las cosas; ponlo en papel, ve a la escuela. Necesitamos escritores. Ésa es la inclinación de mi empresa, Nuyorican Productions. Queremos emplear a actores latinos, directores latinos, queremos escritores que tengan una perspectiva latina del mundo; eso es importante para mí y para mi esposo".[IMAGE 7 LEFT]¿Y ahora qué? "Leí algo en la Biblia, porque la leo mucho, y se trata de la perseverancia", por primera vez Jennifer me sorprende. "No siempre me acuerdo de todo en la Biblia, pero me acuerdo de un proverbio que dice: 'Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada'. Así que nunca se detengan. A todos les digo que sigan adelante".

Jennifer se retira de la sala tranquilamente. No puedo convencer a todos de que la quieran –todas las grandes estrellas tienen críticos– pero ella es relevante, señores. Y no se olviden: es nuestra.

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