Isabel Allende habla de la suma de sus días

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Isabel Allende habla de la suma de sus días

¿Cómo, cuándo, en dónde y a qué hora escribe Isabel Allende sus novelas? Todo esto y más nos reveló la autora durante una visita a Nueva York para promocionar su nueva obra, La isla bajo el mar

Isabel Allende
Foto: Lori Barra
Desde su publicación en 1982 La casa de los espíritus se convirtió en uno de los títulos míticos de la literatura latinoamericana. Sin embargo, su autora Isabel Allende, 'no se ha dormido en sus laureles', ni se pasa la vida codeándose con los ricos y famosos como muchos podrían suponer. Su vida diaria es todo lo contrario, al igual que lo hizo con aquella primera obra de ficción que comenzara a escribir un 8 de enero, la autora se encierra a diario para forzarse a escribir durante horas porque es la única manera que ha encontrado para poder crear 14 novelas y dos libros de cuentos. "La gente cree que escribir es un hobby o que es inspiración. Una parte será inspiración tal vez y otra parte es suerte, pero también hay mucho trabajo", afirma Allende.

¿Cómo hace para ser una autora tan prolífica? Pocos autores comienza un libro cada año.
Porque es lo único que sé hacer y nadie me daría un empleo en otra parte. Así que ¿qué más voy a hacer? (risas). Escribo por una disciplina militar empezando el 8 de enero. Entonces me encierro en una casucha que hay al fondo del patio y ahí paso desde las 8:30 de la mañana hasta que me llama mi marido a cenar a las 7:00 de la noche. Y a veces si mi marido se duerme viendo televisión, me escapo de nuevo.

Hasta que no termino un primer borrador decente no salgo de la casita, no veo nada más que a la familia, no voy al cine, no viajo, nada, lo único que hago es poner esa historia en la pantalla de la computadora. Ahora estoy aquí porque me encerré y pude terminar ese borrador que necesitaba y ahora el resto del año será escribirlo, pero la historia ya está.

¿Qué pasa cuando no se inspira?
A mi me sirvió mucho el periodismo, aprendía a trabajar con una fecha de cierre, trabajar apurada, trabajar en medio del ruido, estar pendiente de lo que pasa en la calle, usar el lenguaje efectivamente, aprender a hacer una entrevista, sacarle a la gente lo que le quieres sacar (se ríe) y hacer una investigación. Todo eso me lo enseñó el periodismo y todo lo aplico cuando llega el momento de escribir una novela, pero lo más importante es que tú sabes que en el periodismo tienes que atrapar a tu lector, lo pescas por el cuello y tiene que terminar de leerte. Estás compitiendo con otros medios y con otras cosas en la misma página. Entonces eso no se me olvida nunca, que tengo un interlocutor, porque cuando uno viene del periodismo sabe que uno no escribe en el aire, ni para uno mismo, uno escribe para otros.

A estas altura de la entrevista quizá ya perdimos a algún lector...
Bueno los lectores de un libro te dan un poco más que un párrafo, serán unas 15 páginas no más. Yo si en la página 60 no entiendo nada y además me aburro, olvídate.

Usted tiene algunos libros biográficos y otros de ficción. ¿Cuáles prefiere escribir?
Yo prefiero la ficción porque uno hace lo que quiere y no tienes que preguntarle a nadie. Con una memoria, por lo menos las que he escrito yo, que son: Paula y La suma de los días, no son sobre mí sino sobre mí y mi familia, un entorno. ¿Cuánto es mío para contar y cuánto no me pertenece? Esa es la pregunta que me hago todas las mañanas cuando me siento frente al texto. Así que después de que terminé ambos libros le di a leer los manuscritos a las personas que están mencionadas en el libro.

En el caso de La suma de los días casi todos hablan inglés, entonces tuve que esperar que la traductora entregara la versión en inglés y pasárselas a cada uno. Y luego cada quien vino con una historia distinta, todos tenían una versión diferente. Entonces poner de acuerdo a toda esta gente no creas que fue fácil (se ríe). Por suerte, yo tengo las cartas que me escribo con mi madre todos los días, así que tengo documentado lo que pasó en el día en que pasó, claro que es mi versión. Ellos dicen: "claro, pero eso es contado por ti". Y bueno lo que pasa es que la memoria traiciona. ¿Cómo se va a acordar uno de lo que pasó hace 10 años? Yo lo tengo escrito.

Y la memoria también es selectiva. Uno generalmente queda bien en sus memorias...
Claro, es verdad (se ríe).

"La isla bajo mar" contiene mucha información sobre usos y costumbres de la época. ¿En qué momento hace tanta investigación, si está en su casita del patio escribiendo a diario?
Este libro requirió de cuatro años de investigación. Después de que había investigado por dos años pensé: "Bueno ya estoy lista para escribir el libro". Pero el 8 de enero no tenía al personaje central, no la veía a ella. Entonces escribí La suma de los días y seguí investigando, y de repente la vi a Zarité. Yo creo que la vi en un sueño a esa hora de la mañana en que uno no sabe si está meditando o qué, quizá realmente era un fantasma que llegó a mi casa. Pero la vi entera de pies a cabeza. Venía con voz y nombre. Y el nombre no corresponde a nada. Me metí a Goggle y no corresponde a nada, ni siquiera es una marca.

En todas las novelas históricas que he escrito hay mucho detalle porque si uno hace la investigación solamente en libros de historia, te quedas con la versión de los blancos, de los hombres y de las batallas. Pero sin la gente de color, los niños, las mujeres, los que perdieron en la batalla y los detalles de la vida. ¿Cuánto se demoraba un caballo de aquí a allá?, ¿qué comían los esclavos? o ¿qué se ponía uno debajo de estos vestidos que eran repolludos? Todos esos detalles que hacen la vida misma, esos se encuentran en correspondencia de la época, en memorias de la época y en libros de viajes.

¿Qué planes tiene para el futuro?
Espero seguir escribiendo un tiempito más . Ahora comencé otra novela y cuando termine la promoción del libro a finales de mayo, volveré a trabajar en ella. Pero no te pienso de qué se trata, así que ni intentes sacármelo (se ríe).

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